jueves, 12 de septiembre de 2013

The Dalliance of the Eagles



THE DALLIANCE OF THE EAGLES
By Walt Whitman

Skirting the river road, (my forenoon walk, my rest,)
Skyward in the air a sudden muffled sound, the dalliance of the eagles,
The rushing amorous contact high in space together,
The clinching interlocking claws, a living, fierce, gyrating wheel,
Four beating wings, two beaks, a swirling mass tight grappling,
In tumbling turning clustering loops, straight downward falling,
Till o'er the river pois'd, the twain yet one, a moment's lull,
A motionless still balance in the air, then parting, talons loosing,
Upward again on slow-firm pinions slanting, their separate diverse flight,
She hers, he his, pursuing.

 *El material presente en esta publicación es suceptible de ser reproducido, de forma total o parcial, en tanto se otorgue el debido crédito tanto al autor del original, como a los respectivos traductores.


Versión de Alfredo Romero


El devaneo de las águilas
Por Walt Whitman

Rodeando el camino del río (mi paseo matinal, mi descanso),
En dirección al cielo un repentino sonido enmudecido, el devaneo de las águilas
El precipitado contacto amoroso juntos alto en el espacio,
Las garras cerradas, entrelazadas, una rueda en espiral, viva, feroz.
Cuatro alas batiéndose, dos picos, una masa arremolinada que forcejea,
En rizos que giran, que ruedan, que se unen, cayendo en picada,
Hasta sobre el río en equilibrio, la pareja empero uno, un mundo congelado,
Un balance inmóvil en el aire, después separándose, los espolones aflojándose,
De nuevo en dirección al cielo con alas lentas y firmes inclinándose en su vuelo separado y diverso,
Ella de sí, él de sí, en persecución.

 
Versión de Alicia Esquivel

La danza de las águilas 
Por Walt Whitman

Caminando por la ribera (mi paseo de descanso por la mañana,)
Del cielo súbito un sonido apagado: la danza de las águilas,
El contacto impetuoso en lo alto,
Las garras que se toman y entrelazan, una rueda fiera, viviente en movimiento,
Cuatro alas batiéndose, dos picos, una masa en confuso forcejeo,
Dando giro tras giro en descendiente remolino, cayendo en picada,
Al final, sobre el río en calma, todavía uno, un instante apacible,
Un balanceo suave y silencioso, los espolones soltándose,
La inclinación firme y lenta de su vuelo nuevamente a las alturas, su propia dirección,
Ella, él, persiguiendo…


Versión de Manuel Díaz

El cortejo de las águilas
Por Walt Whitman

Bordeando las márgenes del río, (mi paseo matinal, mi descanso,)
Muy alto en el cielo un ruido sordo y repentino, el cortejo de las águilas,
El precipitado y amoroso contacto, arriba, juntos en el espacio,
Las garras que se toman, entrelazándose; una viviente, feroz y convulsa vorágine,
Cuatro alas batiendo, dos picos, una arremolinada y estrecha masa forcejeante,
En giros y espiras que ruedan y caen directo al suelo.
Hasta que, sobre el río sereno, los dos son uno, un instante de paz,
Un aletargado equilibro en el aire, luego se separan, se desatan los talones,
De nuevo se elevan en ascensos lentos y seguros, su vuelo emancipado y distante,
Ella, él lo propio, persiguiendo. 

She Walks in Beauty



She Walks in Beauty
Lord Byron
 
She walks in beauty, like the night         
Of cloudless climes and starry skies;     

And all that 's best of dark and bright   
Meet in her aspect and her eyes:          
Thus mellow'd to that tender light         
Which heaven to gaudy day denies.     

One shade the more, one ray the less,
Had half impair'd the nameless grace   
Which waves in every raven tress,        
Or softly lightens o'er her face;
Where thoughts serenely sweet express          
How pure, how dear their dwelling-place.         

And on that cheek, and o'er that brow,              
So soft, so calm, yet eloquent,
The smiles that win, the tints that glow,             
But tell of days in goodness spent,
A mind at peace with all below,              
A heart whose love is innocent!


 *El material presente en esta publicación es suceptible de ser reproducido, de forma total o parcial, en tanto se otorgue el debido crédito tanto al autor del original, como a los respectivos traductores.

Versión de Manuel Díaz



Ella deambulaba en la belleza
Por Lord Byron

Ella deambulaba en la belleza, cual la noche
Por regiones sin nubes y cielos estrellados; 
y, de lo oscuro y claro, las cosas mejores
En su rostro y sus ojos se encontraron;
Así suavizados por las luces bemoles
Que el cielo, al zafio día, ha negado.

Una sombra, lo más, un rayo, menos,
Hubiesen rebajado la innombrable gracia
Que ondea en cada rizo color corvino,
O suavemente, en su rostro, brilla;
Do sus pensamientos expresan serenos,
Cuan pura es la morada y cuan querida.

Y sobre la frente, en esa mejilla,
Tan suave, tan calma y elocuente,
Las sonrisas que ganan, los colores que tiñen,
Hablan de días de bondad bullente,
De un pensamiento en paz con lo que admira,
¡del corazón, de aquel que ama, inocente!



Versión de Alfredo Romero


Camina con belleza
Por Lord Byron

Camina con belleza nocturna
De climas despejados y sin nube
Y todo mejor de luz y penumbra
Se encuentra en su aspecto y su mirar.
Así, relajada en la tenue luz,
Que el cielo en día vistoso niega
.
Una sombra lo más, un rayo lo menos,
Han ofuscado la gracia innombrable.
Que ondula en cada negro rizo,
O suave ilumina su rostro;
Donde serenas ideas se expresan,
Cuan puro, cuan querido es su nicho.

Y en esa mejilla, sobre esa ceja
Tan suave, tan calma, pero elocuentes,
Sonrisas que ganan, tintes que brillan,
Pero delatan días en bondad gastados,
Una mente en paz con todo debajo.
¡Un corazón de amor inocente!



Versión de Alicia Esquivel


En belleza camina
Por Lord Byron

En penumbra y belleza camina
Cual la noche sin nube y estrellada;
Lo mejor de la luz y la sombra
Se conjunta en su rostro y mirada;
Del afable brillo, la mesura
Que al radical día es negada.

Una sombra más, un rayo menos,
Su indecible gracia habría menguado
Que se agita en los negros rizos,
O brilla en su rostro delicado;
Donde reflejan calmos sus pensamientos,
Su hogar tan puro, tan honrado.

Y en esa mejilla, y esa faz,
Dulce, serena y elocuente,
Las risas que encantan, los tonos que radian,
Revelan su bondad inherente,
Una mente en armonía con el mundo,
¡Un corazón de amor inocente!