THE DALLIANCE OF THE EAGLES
By Walt Whitman
Skirting the river road, (my forenoon walk, my rest,)
Skyward in the air a sudden muffled sound, the dalliance of the eagles,
The rushing amorous contact high in space together,
The clinching interlocking claws, a living, fierce, gyrating wheel,
Four beating wings, two beaks, a swirling mass tight grappling,
In tumbling turning clustering loops, straight downward falling,
Till o'er the river pois'd, the twain yet one, a moment's lull,
A motionless still balance in the air, then parting, talons loosing,
Upward again on slow-firm pinions slanting, their separate diverse
flight,
She hers, he his, pursuing.
*El material presente en esta publicación es suceptible de ser
reproducido, de forma total o parcial, en tanto se otorgue el debido
crédito tanto al autor del original, como a los respectivos traductores.
Versión de Alfredo Romero
El devaneo de las águilas
Por Walt Whitman
Rodeando el
camino del río (mi paseo matinal, mi descanso),
En dirección
al cielo un repentino sonido enmudecido, el devaneo de las águilas
El precipitado
contacto amoroso juntos alto en el espacio,
Las garras
cerradas, entrelazadas, una rueda en espiral, viva, feroz.
Cuatro alas
batiéndose, dos picos, una masa arremolinada que forcejea,
En rizos que
giran, que ruedan, que se unen, cayendo en picada,
Hasta sobre
el río en equilibrio, la pareja empero uno, un mundo congelado,
Un balance
inmóvil en el aire, después separándose, los espolones aflojándose,
De nuevo en
dirección al cielo con alas lentas y firmes inclinándose en su vuelo separado y
diverso,
Ella de sí,
él de sí, en persecución.
Versión de Alicia Esquivel
La danza de las águilas
Por Walt Whitman
Caminando por la ribera (mi paseo
de descanso por la mañana,)
Del cielo súbito un sonido
apagado: la danza de las águilas,
El contacto impetuoso en lo alto,
Las garras que se toman y
entrelazan, una rueda fiera, viviente en movimiento,
Cuatro alas batiéndose, dos
picos, una masa en confuso forcejeo,
Dando giro tras giro en
descendiente remolino, cayendo en picada,
Al final, sobre el río en calma,
todavía uno, un instante apacible,
Un balanceo suave y silencioso,
los espolones soltándose,
La inclinación firme y lenta de
su vuelo nuevamente a las alturas, su propia dirección,
Ella, él, persiguiendo…
Versión de Manuel Díaz
El cortejo de las águilas
Por Walt Whitman
Bordeando las márgenes del río, (mi paseo matinal, mi descanso,)
Muy alto en el cielo un ruido sordo y repentino, el cortejo de las
águilas,
El precipitado y amoroso contacto, arriba, juntos en el espacio,
Las garras que se toman, entrelazándose; una viviente, feroz y
convulsa vorágine,
Cuatro alas batiendo, dos picos, una arremolinada y estrecha masa
forcejeante,
En giros y espiras que ruedan y caen directo al suelo.
Hasta que, sobre el río sereno, los dos son uno, un instante de paz,
Un aletargado equilibro en el aire, luego se separan, se desatan los
talones,
De nuevo se elevan en ascensos lentos y seguros, su vuelo emancipado y
distante,
Ella, él lo propio, persiguiendo.